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Fe.Ca.D.e
Argentina

Este año tuve oportunidad de cazar en una arrocera, donde se sembraba la variedad grano fino largo, su rinde habitual es de 8 a 9 toneladas por hectárea, y los patos se estaban comiendo de 4 a 5 hectáreas por día.

Por mi parte y la de mis compañeros, el producto de estas tiradas siempre es donado a colegios y comedores comunitarios, con lo cual logramos cerrar un circulo casi perfecto.

También tendremos la facilidad de poder llegar hasta bastante cerca del lugar en la comodidad del vehículo, y dada la escasa profundidad que suelen presentar, en algunos casos es posible cazar con bota de caña alta, de lo contrario suelen ser muy útiles las llamadas botas verijeras, nos protegen bien y no son tan calurosas como suelen ser los también útiles waders.

Otro de los lugares más frecuentes para la caza del pato, es en los desbordes de los ríos, bañados y esteros, de profundidades variables según el lugar, suelen tener excelentes pasadas de vuelos, aunque por lo general suelen estar carentes de la vegetación necesaria para ocultarse, son el imperio del apostadero artificial o escondedero.

Una vez ubicada la pasada, habrá que improvisar con vegetación del lugar: ramas y camalotes, también alguna red camuflada, aprovechar algún providencial alambrado, el esquinero, o lo que fuere, para disimular nuestra presencia y tener cierta chance de que los patos no cambien de rumbo.

Por último tenemos otra clase de espejo de agua, los ríos, pero por regla general no suelen ser muy rendidores, con excepción de las costas de las islas que tengan algún bañado o laguna en su interior, entonces se los esperará en las entradas o salidas de las mismas.

EL EQUIPO

A no ser en contadas oportunidades, el calzado impermeable es imprescindible, cómo dijéramos anteriormente, las características del agua nos indicará qué usar, bota, verijera, o wader, pero estos son sólo una parte del complejo equipo del cazador de patos.

Poco difundidos en medio donde ésta caza está poco difundida, son los banquillos de una pata, no suelen ser muy cómodos, pero cuando uno debe estar mucho tiempo parado en un lugar, pueden ayudar a descansar las piernas un rato, también nos podrán servir para apoyar momentáneamente algún elemento, como la escopeta o la caja de cartuchos.

Tampoco debe faltar, si uno es cazador solitario, un buen machete, con él podremos hacer acopio de la vegetación necesaria para hacer nuestros apostaderos. Las cogoteras o pateras son imprescindibles a la hora de juntar las presas.

Si no se está en tierra firme, habrá que pensar dónde colocar lejos de la humedad, los cartuchos. Un gancho para clavar en el suelo y mantener en alto algún bolso o balde, un banquito, o lo que el ingenio le aconseje mejor. Yo suelo usar un chaleco-canana con capacidad para 80 tiros, es pesado para entrar al bañado, pero al salir reemplazo el peso de los cartuchos por el de los patos.

Como dijimos, también es conveniente tener una red camuflada para los casos en que es difícil conseguir vegetación natural. Es muy importante poner extremo cuidado en la construcción de estos apostaderos, muy ralos nos harán muy visibles y muy tupidos pueden quitar naturalidad.

No podemos, ni debemos ir a cazar patos sin poseer algún buen señuelo, esto es elemental para el buen desarrollo de nuestra cacería, sin señuelos no habrá nada atractivo que invite al pato a dar un vistazo cerca nuestro.

No conozco la razón, pero así me lo enseñaron y así se cumple siempre: poca agua = muchos señuelos, mucha agua = pocos señuelos.

Los señuelos deben colocarse en los espacios de agua clara, ya que si están en medio de la vegetación serán difíciles de distinguir, y deben ser y estar lo más natural posible.

La tenencia de un buen reclamo, llamador o silbato, o como quiera llamarlo, no es garantía de nada, es más, si no lo domina a la perfección, no lo saque del bolsillo, será el motivo del fracaso de su cacería. Por catálogo y del exterior, pueden conseguirse algunos electrónicos, con parlante amplificador y varias grabaciones distintas, de acuerdo a lo que se pretenda cazar. Son bastante caros, pero dan muy buenos resultados.

También tiene que ver la época del año, he notado que por ejemplo hay patos que responden muy bien al llamado a comienzos de temporada, como el sirirí, pero a fines de la misma, un solo llamado puede provocar la espantada instantánea del vuelo.

Unos amigos míos, disponen de varios señuelos con un motor interno a batería que les hace mover las alas, colocado a buena distancia del agua da la sensación de un pato acuatizando, nunca he visto algo tan efectivo para atraer a los otros patos.

La escopeta es una más de las herramientas para la caza, pero de nada sirve si todas las demás no funcionan correctamente.

Con respecto a ella diremos que sin dudar un instante nos inclinamos por las del calibre 12/70 superpuestas, son muy fáciles de encarar, y por sobre todas las cosas son muy fiables.

Muchos pateros, sobre todo americanos son partidarios de las semiautomáticas, las cuales desde mi punto de vista las descarto categóricamente, con el cargador lleno son muy pesadas, si no lo completa, pierden su sentido, si un cartucho falla, fallan todos los siguientes por no poder accionarse, son más débiles de estructura y no siempre en el campo se les puede dar el mantenimiento que requieren para que no se traben. De hecho, mi amigo Thierry Hayot, éste año cazando patos conmigo vio como su nueva Browning semiauto, se convertía en una bicicleta para armar.

En esta oportunidad probamos la nueva escopeta HUGLU 104-A, fabricada por la HUGLU SHOTGUNS INC de Turquía, viene con cañones de 71 cm y chockes fijos, medio y full, báscula de acero, doble banda ventilada y bigatillo, lo que le confiere más confiabilidad, si falla uno, vamos al otro. Una excelente relación precio - calidad.

Los cartuchos son el gran dilema de ésta modalidad, los ideales son los que vienen cargados con 30 a 33 gramos de plomo número 6, ¿ Usted sabe donde conseguirlos ¿ Yo no?

Entonces debemos conformarnos con lo que hay en plaza aunque no sea lo ideal:

32 gramos del número 5, o 36 gramos del número 7, esto es más o menos elástico, pero es la referencia más aproximada.

Este año viene un poco bastante seco, no habrá tantos patos en los lugares tradicionales, pero los patos no se evaporan, es cuestión de recorrer y encontrarlos.

Claudio Ferrer

 

 

 

 


 

Mas Notas!!

HABITAT

El medio en que viven los patos es bastante simple de ubicar, espejo de agua clara, si es posible con buena protección de juncos y bastante comida cerca.

En los espejos de agua, podemos encontrar diferencias sustanciales:

Están las lagunas, tipo Las Perdices, Lobos; Chascomús, etc., que son lagunas estables, que suelen tener en alguna de sus costas un buen juncal, pero donde por lo general hay no demasiada población de aves acuáticas. Tal vez por estar destinadas a otras actividades, el intenso tránsito de turistas y pescadores, hagan que no radiquen en éstos medios.

Están también las llamadas "lagunas pampas", estas son mucho más pequeñas que las anteriores, entre 4 y 20 hectáreas y generalmente con una profundidad de no más de 50 a 70 centímetros. Casi siempre dentro de propiedades privadas, y no visibles en los mapas.

Estos suelen ser uno de los lugares más propicios para ésta practica, su cercanía con los sembrados, los buenos espacios cubiertos por densos juncales, y la lejanía de las rutas, dan a los patos la cuota de tranquilidad que requieren para anidar y tener poblaciones estables.

En éstos lugares es más fácil obtener el permiso del ocupante del campo, ya que como muchas veces dijimos, nos tendrá acotados en determinado lugar, y ayudaremos a que los patos no diezmen las cosechas.

 

 

 

 

 

Pistolas usadas Armas largas usadas

SE VIENEN LOS PATOS

Setenta y dos kilómetros por hora, es muy poco para una Ferrari, excesivo para un auto moderno en una de nuestras avenidas, pero es realmente asombroso si pensamos que es la velocidad promedio en que los patos entran delante de nuestra escopeta. ¿Será ésta una de las principales causas de los yerros ante ésta difícil presa?

Indudablemente que si, pero también debemos agregar su forma de pelota de rugby, la distancia entre el pato y la escopeta, el viento, la velocidad del cartucho, nuestra velocidad de reacción, la de acción de los mecanismos, los esquives que suelen hacer en sus vuelos, y fundamentalmente, nuestra experiencia. Estas aves convierten el tiro de caza, en un arte.

¿Será por eso, que ésta modalidad tiene tan pocos adeptos en nuestro medio? No sé.

Si sé que cada día me apasiona más, y más me motiva cada vez que veo a los verdaderos especialistas practicarla. Cuándo a lo lejos estoy tratando de distinguir si son patos o ¿qué? Ellos ya saben incluso a que variedad pertenecen, incluso algunos saben si son machos o hembras. ¿MAGIA? No, experiencia. Los años les han enseñado a diferenciar las distintas características de vuelo, a saber de acuerdo a la época del año, si están en yunta, en bandadas pequeñas o numerosas, a ver los colores cuando realmente no se ven, y todo aquello que solo da la experiencia de muchos años en la práctica.

Muchas veces hemos descripto en éstas páginas los distintos cuadros teóricos de cómo tirar sobre el pato, detallando los cálculos de velocidades, distancia, energías, plomeos y otra serie de cosas que son muy lindas para entretenerse los días de lluvia, pero que en la práctica no sirven de nada, y vuelvo a caer en lo que repito en casi todo artículo, solo se aprende a tirar, tirando. No busque alternativas, no hay otra manera aunque alguien lo quiera convencer de lo contrario.